Para la green card te piden un examen médico con vacunas, y mucha gente paga de más sin saber que puede ponerse esas vacunas gratis antes de ir. Aquí te explicamos qué es el examen, quién lo hace, qué vacunas se exigen y cómo ahorrar.
Es un paso obligatorio para la mayoría de quienes piden la residencia por ajuste de estatus. Se documenta en el Formulario I-693 y sirve para comprobar que no hay problemas de salud pública, sobre todo vacunas al día.
Tu historial médico, un examen físico, una prueba de tuberculosis (análisis de sangre, para 2 años en adelante) y la revisión de vacunas. El médico lo mete todo en el I-693, lo sella en un sobre y se envía a USCIS.
Este es el error más caro que puedes cometer, así que atención:
Solo un «civil surgeon» designado por USCIS puede firmar el I-693. Tu médico de siempre, por muy bueno que sea, no puede. Búscalo en la herramienta oficial de USCIS antes de ir — si pagas un examen con un médico no autorizado, no te vale y lo pierdes.
La lista la fija el CDC y depende de tu edad. No todos necesitan todas — el médico usa una tabla por edad. Las habituales:
Desde enero de 2025, la vacuna del COVID-19 dejó de ser obligatoria para el examen; USCIS no pide su comprobante. Las demás vacunas del CDC sí siguen siendo obligatorias.
Aquí está el ahorro que casi nadie te cuenta. El civil surgeon puede ponerte las vacunas que falten, pero con su margen. En cambio, muchas las consigues gratis o baratas por tu cuenta y luego solo las documentas:
Cartilla de la infancia, registros de la escuela o de tu país. Unos registros por escrito válidos te ahorran repetir dosis y pagarlas.
En el departamento de salud de tu condado o en un centro de salud comunitario (escala móvil). Los niños suelen tenerlas gratis por el programa VFC. Más opciones en vacunas gratis.
Él revisa tus registros y los anota en el I-693. Así pagas el examen, pero no el margen de las vacunas.
Ponerte estas vacunas o usar un programa de salud pública no cuenta como carga pública. Si te preocupa ese tema, lo aclaramos en la guía de carga pública.
Es la revisión médica obligatoria para la mayoría de quienes solicitan la residencia (green card) por ajuste de estatus. Se documenta en el Formulario I-693 e incluye tu historial, un examen físico, una prueba de tuberculosis y la revisión de vacunas. La hace un médico especial (civil surgeon) y se envía a USCIS.
Solo un «civil surgeon» designado por USCIS. Un médico normal no puede firmar el I-693, aunque sea buen doctor. Puedes buscar uno autorizado en la herramienta oficial de USCIS. Ojo con esto: es de los errores más caros: pagar un examen que luego no vale porque el médico no estaba autorizado.
Las que fija el CDC según tu edad: normalmente MMR, varicela, hepatitis A y B, Tdap, polio, gripe (solo en temporada) y meningococo/neumococo según corresponda. No todos necesitan todas: el civil surgeon usa una tabla por edad y marca cada una como puesta, inmune o no aplicable.
No. Desde enero de 2025, la vacuna del COVID-19 ya no se exige para el examen médico de inmigración, y USCIS no pide su comprobante ni emite requerimientos por ella. Las demás vacunas del CDC sí siguen siendo obligatorias.
A menudo sí, y te ahorra dinero. Muchas de las vacunas exigidas se consiguen gratis o baratas en el departamento de salud de tu condado o en un centro de salud comunitario, y los niños suelen tenerlas gratis por el programa VFC. Luego llevas los registros al civil surgeon y él los anota en el I-693, sin cobrarte su margen por ponértelas.
El precio lo pone cada civil surgeon (no es un precio fijo del gobierno) y varía bastante según la ciudad y qué pruebas o vacunas necesites. Por eso conviene preguntar el precio por adelantado y llegar con tus vacunas ya puestas y documentadas para pagar menos.
Las reglas cambiaron. Ahora el I-693 se envía junto con el Formulario I-485 y queda atado a esa solicitud: mientras esa solicitud siga en trámite no caduca por tiempo, pero si te la niegan o la retiras, necesitas un examen nuevo para volver a solicitar.
Sí, si tienes registros por escrito. Lleva todo lo que encuentres (cartilla de la infancia, registros de la escuela o de tu país): unos registros válidos te ahorran repetir dosis y pagarlas otra vez. Lo que no se acepta es decirlo «de memoria» sin documento; si faltan registros, el médico puede pedir pruebas de sangre (titers) o ponerte las que falten.
Usamos estadísticas anónimas de visitas para mejorar las guías. Nada más. Puedes decir que no y el sitio funciona igual. Más detalles.